El Vanguardismo



LOS MANIFIESTOS VANGUARDISTAS

Los manifiestos vanguardistas son documentos en que los escritores de vanguardia hacían pública su ideología, principios e intenciones políticas o artísticas.

Estos manifiestos literarios aparecen en el siglo XX. A través de ellos los escritores demostraron su oposición a las estructuras de poder vigentes de tipo moral, religioso y político. Dieron a conocer su forma de ver el mundo y sus puntos de vistas sobre al arte y a la sociedad.

Los manifiestos vanguardistas son: beligerantes, provocativos, polémicos y contestatarios; son documentos críticos por sus reflexiones filosóficas, políticas y culturales que responden a cambios ideológicos de corte socialista que se producen en el mundo.

“El manifiesto de Filippo Marinetti, publicado en 1909, crea un precedente que luego otros movimientos continuarán, tal es el caso del manifiesto futurista ruso, llamado La Bofetada en el rostro del Buen gusto, La Proclama futurista para los españoles (1910), de Ramón Gómez de la Serna, el Comprimido estridentista (1921), del mexicano Manuel Maples Arce y El Manifiesto amarillo (1928), de Salvador Dalí. Aunque el movimiento futurista acaba pronto, en 1916, tras la I

Guerra Mundial, algunos de sus miembros radicalizan sus posiciones y se relacionan ideológicamente con el fascismo italiano. Con el tiempo se produjo un redescubrimiento de los presupuestos futuristas, pues  se ponía de relieve aquellos aspectos que hacían del futurismo un movimiento de vanguardia formal, influyendo en movimientos como el “Constructivismo ruso”, el “Surrealismo



Los aspectos más representativos en estos documentos son:

• La euforia de expresar sentimientos en todas las artes.

• La agresividad en el color y en los temas.

• La provocación ante lo tradicional.

• La innovación de las obras artísticas.

• El cuestionamiento al progreso y el desarrollo técnico como valores superiores de las sociedades modernas.


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